Traductor

KAMIDANA Y OFUDA



Una parte tradicional de la visita de los Santuarios Shinto es recibir Ofuda y Omamori. Omamori es “ un amuleto protector anual “ imbuido con el Fuku de Okamisama (Buena Suerte, Poder Protector, bendiciones).

Historia del Kamidana

El Kamidana se coloca para albergar el Ofuda (Símbolo Anual de Okami). Tener el Kamidana/Oyashiro en tu casa o dojo genera un verdadero y placentero sentimiento de frescura.  Todo el mundo puede salir por la mañana, haciendo una reverencia y dando palmadas (gesto shintoista) para dar gracias a Taiyo (Sol/Progenitor Solar). El Shinto nos enseña que nosotros recibimos nuestra vida de Amaterasu OmiKami ( Kunitsu Kami Primordial). Cuando nosotros podemos agradecer sinceramente al Sol darnos nuestra vida experimentamos el sentimiento y pensamiento Shinto.

Amaterasu-OmiKami fue consagrada al Gran Templo de Ise en la prefectura de Mie. Fue entregada como un Tesoro sagrado por su padre "Izanagi-no-Mikoto". Estos tesoros deben ser consagrados como Kami. El actual Kamidana tiene una profunda relación con el Gran Templo de Ise. El Gran Templo de Ise o "Jingu" está en Ise en Mie. Jingu está compuesto de una gran cantidad de pequeños templos, centrados alrededor de "Kotaijingu" y "Toyouke-Daijingu"...Este es el más grande y reverenciado de todos los Templos Shinto en Japón.

El propósito del “O-Ise-manari” o peregrinaje a Ise es expresar gratitud por las bendiciones (ofrecidas por los dioses) y aprovechar el Templo del Progenitor Solar o padre de nuestro sistema solar de quien nosotros dependemos para vivir. En el periodo Edo, las “Ise-Kou” (fraternidades) se formaron en cada rincón de Japón y cuando un peregrinaje se hacía a Jingu el amuleto o “Ohari-taima” se llevaba a casa. Estos Oharai-taima también eran distribuidos a través de Japón por el sistema Ise-Kou o “Onshi”. 

Es por todo esto que el “Daijingu-dana” o casa especial santuario, era creada para consagrar los amuletos del Gran Templo de Ise y fueron estas practicas las que dieron origen a los actuales Templos de las Casas o “Kamidana”.

(Como instalar el Kamidana)

Primero, se debe purificar el lugar. Antes de instalar el Kamidana se debe limpiar (purificar) tu hogar o dojo. Además elige un lugar que sea puro, iluminado, tranquilo y alto y lo ideal es que este en el rincón familiar, adecuado para hacer ofrendas con comida a los Kami, adecuado para las oraciones diarias, en una pared orientada de norte a oeste (así las puertas del Kamidana se abrirán de sur a este).

Si hay otra planta por encima del Kamidana será mejor escribir la palabra “Kumo” (cielo) en un trozo de papel y colocarlo sobre el Kamidana, así la gente del piso de arriba no estará andando sobre el Kamidana. Otro aspecto a tener en cuenta es colocar el Kamidana por encima de la altura de la cabeza, todas las partes del Kamidana. Por favor coloca ramas con hojas perennes en un recipiente especial (sakaki tate). Un cuerda especial de cáñamo (shimenawa) con formas de papel (shide ) deberían estar sobre el Kamidana.

OFUDA

El Kamidana debe contener el Ofuda en su interior y hay muchos tipos de Ofuda al igual que hay muchos templos en Japón. El Gran Templo de Tsubaki tiene tres tipos: Jingu Taima, el Ofuda de Amaterase Omikami (Kami del Sol). Sarutahiko-no-O-Kami (Ancestro de todos los Kami terrenales y Guardián del Aikido) y Ame-no-Uzume-no Mikoto ( Kami del movimiento, meditación, armonía y mujer de Sarutahiko-no-O-Kami). Cada año se deberían renovar los viejos amuletos en tu templo y recibir el nuevo.

Ofrendas al Kami

Las ofrendas alimenticias son llamadas Shinsen (nombre que se da también a los utensilios especiales donde colocamos las ofrendas). Generalmente el Shinsen es arroz (kome), vino de arroz (sake/O-miki), agua (Omizu), y sal (Oshio). Estas deben ser cambiadas diariamente. Después de quitar la ofrenda debes comértela (naorae).

Ofrenda de Oraciones al Kamidana

Después de “kensen” ofrenda alimenticia, por favor oriéntate de cara al Kamidana y consagra la comida, da gracias por los dones de la vida y promete esforzarte (dar el máximo). Entonces inclínate dos veces, palmea dos veces e inclínate otras dos veces.

KAMIDANA Y OFUDA (Texto en Español/Inglés)

 



Combinaciones de Ataques y Defensas

ESTE ES UN PROGRAMA DE EXÁMENES DE LA ASOCIACIÓN DE TÉCNICOS DE AIKIDO QUE NOS SIRVE PARA OBSERVAR LA GRAN VARIEDAD DE TÉCNICAS Y ATAQUES Y SUS POSIBLES COMBINACIONES NO VALIDO PARA EXÁMENES DEL DOJO MUSUBI

PROGRAMA DE EXAMENES, HOMBU DOJO (ORDENADO POR ATAQUES)


LA ANATOMÍA DEL MAL (Adaptación del texto)


LA ANATOMÍA DEL MAL
John C. Pierrakos

Investiguemos ahora el concepto del Aikido sin fuerza muscular enfocándolo desde su opuesto, el Aikido con fuerza.

El ser humano con una práctica suave siente que la bondad de la vida consiste en la unidad entre su realidad, su energía y su conciencia. No hace mucho tiempo que un músico dijo que cuando estaba conectado con lo más profundo de su ser los movimientos de su organismo fluían espontáneamente, como si fueran ellos solos los que estuvieran tocando el instrumento. En ese caso, los movimientos son libres y coordinados y el sonido resultante es verdaderamente hermoso. Cuando alguien tiene una práctica fluida su experiencia es un continuo proceso creativo. Entonces se siente inundado de sentimientos de unidad y amor por todos los seres humanos.

Esta unidad consiste en la toma de conciencia de no ser diferente de los demás, en el deseo de ayudarles, de identificarnos con ellos, de sentir que todo lo que les ocurre también nos está sucediendo a nosotros mismos. La persona que posee una práctica fluida gobierna positivamente su movimiento y se siente satisfecho consigo mismo. En ese estado la fuerza y la rigidez están casi completamente ausentes.

El principal rasgo distintivo del Aikido utilizando fuerza muscular, por el contrario, consiste en la distorsión de la realidad –la distorsión de la realidad corporal, de la realidad emocional y de la realidad de la verdadera naturaleza de los demás y de sus acciones. El Aikido con fuerza muscular, entonces, constituye una distorsión de hechos que, en sí mismos, son naturales pero la persona no percibe sus propias distorsiones sino que siente que el trabajo mal hecho procede del exterior. Este tipo de practicante suele considerar que sus problemas, sus dificultades en el trabajo están causados por factores externos.

Una persona que está atravesando un estado psicótico, por ejemplo, considera que el mundo es hostil. Se sienta en una silla, mira las paredes y dice: «ellas son las responsables. Quieren matarme, quieren envenenarme». De este modo renuncia totalmente a su propia responsabilidad por su vida y sus acciones.

Una persona sana, en cambio, es muy capaz de hacer exactamente todo lo contrario.

¿Qué sucede en una persona con una práctica rígida? De algún modo su conciencia y sus energías se modifican. Su conciencia, por decirlo así, ha alterado el funcionamiento de su mente, lo cual, a su vez, distorsiona el movimiento natural de la vida y altera todas sus manifestaciones. Es por ello que su pensamiento se restringe y que sus sentimientos se expresan mediante el odio, la crueldad, el miedo...

El concepto reichiano de coraza podría arrojar mucha luz sobre el funcionamiento de una práctica inadecuada. Según Reich, la persona acorazada se aísla de la naturaleza y levanta todo tipo de barreras contra los impulsos vitales que brotan de su propio cuerpo. De este modo, el cuerpo acorazado se tensa y se insensibiliza parcial o totalmente a los sentimientos y a las sensaciones provenientes del interior. Entonces la persona se convierte en un sujeto ambivalente y tibio, alguien que odia sin siquiera saberlo.

Reich creía que toda entidad, todo ser humano, tiene un núcleo, un corazón, en el que se origina el movimiento pulsátil de la vida. En la persona relativamente libre ese movimiento pulsatorio puede alcanzar fácilmente la periferia sin perturbaciones y entonces el sujeto se expresa, se mueve, siente, respira y vibra naturalmente. En la persona acorazada, en cambio, entre el núcleo y la periferia parece existir una especie de línea Maginot. En este último caso, cuando los impulsos vitales chocan con las fortificaciones de la coraza la persona se aterroriza y no piensa más que en suprimirlos porque teme que si lograran emerger a la superficie correría el peligro de ser aniquilado. Para él las sensaciones son peligrosas, perturbadoras y perjudiciales. De este modo, cuando los impulsos agresivos que surgen de ese núcleo golpean la coraza el individuo tiembla de miedo y, en el caso de que consigan atravesar esa especie de línea Maginot, está completamente aterrado porque no puede aceptar sus sensaciones, porque no puede tolerar el movimiento y la vida que brotan de su interior, porque no puede soportar el dulce ronroneo de la emoción, el vibrante latido del amor y, consecuentemente, reacciona en contra de la vida, en contra de los demás y en contra de sí mismo. Este sujeto no llega a darse cuenta de que lo verdaderamente aborrecible y odioso es su coraza corporal, ese estancamiento que le aleja del núcleo mismo de la vida.

“La coraza escinde al ser humano y separa a la mente del cuerpo, al cuerpo de las emociones y a las emociones del espíritu.”

La coraza puede terminar convirtiendo a un ser humano en un místico que ignora que Dios está en su interior. Para él Dios es alguien que está «fuera» y, consecuentemente, se dice: «Si rezo me purificaré y de ese modo resolveré todos mis problemas». Pero esto es imposible porque quien pretende dedicarse a lo espiritual sin haber trabajado sus facetas negativas -sus defensas y sus resistencias egoicas- quizás consiga volar alto como Icaro pero cuando se aproxime al ardiente sol se desplomará pesadamente de nuevo en el mar -en el mar de la vida- donde terminará ahogándose. Sólo podemos acceder a la creatividad y al espíritu después de haber trabajado para superar los obstáculos que nos presenta la vida.

Por otra parte, la coraza corporal puede transformar a la persona en un monstruo de crueldad. En tal caso el individuo se aterroriza porque cree que si percibiera sus verdaderos sentimientos podría perecer aniquilado.

¿Qué puede hacer un ser humano acorazado para eliminar todas estas barreras? Según Reich, no sólo hay que reconocer nuestros aspectos racionales sino que también hay que aceptar aquellos otros que no lo son tanto. Nuestra irracionalidad es algo muy importante. Deberemos, pues, admitirla, conocerla y expresarla.

En ella también está presente el flujo del río de la vida. Si nos aislamos totalmente de lo irracional nos convertimos en alguien pedante y mortecino. Esto no significa, sin embargo, que nuestra conducta deba ser siempre irracional sino tan sólo que debemos aceptar la irracionalidad, tomar conciencia de la energía que hemos investido en ella, desactivarla y comprender cuáles son los obstáculos que hemos erigido para impedir el flujo vital que genera esa irracionalidad. Reich también afirmaba que debemos expandir las fronteras de nuestro pensamiento y abandonar la visión dual que concibe al mundo como una antítesis entre Dios y el diablo.

La visión de la práctica de Aikido sin fuerza muscular no es algo intrínsecamente diferente de la energía y de la conciencia. La práctica de Aikido con fuerza muscular es una creación del psiquismo humano y sólo se manifiesta dentro de los límites de ese dominio.

¿Pero qué significa el Aikido con fuerza muscular con respecto a la energía y a la conciencia? En términos energéticos podríamos decir que constituye una forma de enlentecimiento, una disminución de la frecuencia, una especie de condensación. La persona se siente pesada, atada, inmovilizada. Cuando sentimos odio, resentimiento, miedo o cualquier otra cosa negativa nos sentimos muy pesados. En el caso contrario nos sentimos vibrantes y pletóricos de energía.

Por otra parte, cuanto menor es la frecuencia del movimiento mayor la distorsión de la conciencia y viceversa. Cuanto más pesados y negativos estamos menor es nuestra creatividad, nuestra sensibilidad y nuestra comprensión hasta que llega un momento en el que se detiene el movimiento y nos quedamos estancados en la cabeza. Entonces todo movimiento se bloquea y todo pierde importancia.

La religión y el resto de sistemas morales organizados ha calificado a las actitudes negativas -el odio, la desilusión y el resentimiento, por ejemplo- como simple maldad. Desde esta perspectiva la religión considera que esos estados y sus manifestaciones conductuales son el simple resultado de una conciencia distorsionada de lo que es bueno y de lo que es malo.

La Biblia recoge una afirmación de Jesús que, a mi juicio, es muy importante. Hablando a sus discípulos dijo: «No os resistáis al mal» (Mateo 5,39). Pareciera que la misma resistencia fuera el mal ya que cuando no existe resistencia alguna la energía no encuentra obstáculos a su paso y fluye pero cuando aparece alguna resistencia el movimiento disminuye, regresa y se detiene. La resistencia sofoca las emociones, disminuye el movimiento de la energía y anula los sentimientos. Esta resistencia tiene su origen en un mecanismo del pensamiento -que no tiene que ver con el pensamiento abstracto sino con el pensamiento organizativo- la cautela.

Del mismo modo que en una dimensión cósmica la conciencia es responsable del flujo energético del universo, en el ámbito de lo humano es la responsable del flujo energético del organismo. Pero «responsable» no quiere decir «culpable». En la práctica del Aikido debemos evitar avergonzar al individuo por sus acciones negativas y sus contenidos inconscientes. Para nosotros se trata más bien de la simple consecuencia de un estado dinámico generado por algo de lo que el individuo no es consciente y, por consiguiente, no puede ser culpado por ello. Cuando la conciencia es negativa la persona se resiste a la verdad. Ciertas resistencias son conscientes y, en tal caso, la persona elige deliberadamente utilizarlas. Un hombre que se sienta herido por su esposa puede elegir entre abrirse al sentimiento del amor y el perdón o seguir con sus sentimientos negativos y destructivos hacia ella. Pero, aunque muchas de nuestras acciones sean deliberadas otras, en cambio, no lo son y en tal caso el individuo no es responsable de sus acciones.

El mal, entonces, es algo mucho más profundo que lo que nos dicen los códigos morales. El mal es la antivida. La vida, por su parte, es una fuerza dinámica y pulsátil, la vida es energía y conciencia que se manifiesta de muy diversas maneras. El mal sólo existe donde hay resistencia a la vida.

“La resistencia es, pues, la manifestación de lo que llamamos mal. Es esta distorsión de la energía y de la conciencia la que origina el mal.”

Adaptación de texto extraido de capítulo con el mismo título del libro Encuentro con la Sombra de Carl Jung.

Extracto de Introducción de “Aikido” – Tamura Noboyushi, 1986

“Aikido” – Tamura Noboyushi, 1986


Para comprender la cosmogénesis, podemos de una manera indiferente recurrir a la tradición, o a la ciencia moderna, pues en efecto, tanto la una como la otra conducen al mismo punto: al punto paradoxal, donde se unen lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño. Recurriendo a una obra literaria, por ejemplo, se pueden observar dos actitudes: la del lector que se contenta con leer el libro e instruirse y la del autor, creador de la obra.

Si bien es posible dividir el Todo para analizarlo parte por parte, es imposible con cada parte reconstituir el Todo. Un tazón roto, aunque sea pegado tan perfectamente como sea posible, jamás será el mismo. Reconstituida perfectamente, una hoja cortada en trozos, jamás volverá a estar viva.

El hombre ha salido en un principio del Gran Universo y en tanto que tai, participa de la vida de este Universo; es fragmento del Universo y este fragmento no puede conocer la totalidad del Universo, porque la fuerza de conocimiento que le empuja a saber no es de su propiedad, sino que pertenece al Universo. Sin embargo, el hombre que rechaza el ego y se une a la totalidad se convierte en Universo, respira con el Universo. Convertido entonces en totalidad, puede conocerse.

Desde siempre, la educación japonesa tiende a la realización de esta unión.

"Conócete a ti mismo"
 ¿hay alguna cosa más simple y a la vez más difícil?

¿No se puede decir que, puesto que el hombre no se conoce, la humanidad está corrompida y que de este cuerpo corrompido, se escapan los humores purulentos que son las querellas, las crisis, el odio, la guerra? El deber más urgente para la educación es el inculcar a los hombres el conocerse a sí mismos. Creo que la educación japonesa tradicional estaba orientada en este sentido. Sería bueno, quizás el buscar para reencontrar esta tradición, el situarla en plena luz y el confrontarla con la educación actual para el mejor bien posible.

Conocerse a si mismo, significa que cada uno de los elementos que forman la totalidad conoce su especificidad y vive al máximo de su potencialidad, y que por lo mismo hace vivir a la totalidad. Lo que quiere decir que estos elementos proceden de la totalidad; que los elementos no tienen vida fuera de la totalidad y que ésta no existe sin los elementos que la constituyen.

Si digo: "El Universo estaba ahí", es porque una parte del Universo existía, y yo, que soy una parte del Universo, estaba ahí. Si ver el comienzo de los seres implica alguien que ve y alguien visto, esto significa que hay dos mundos. Es una contradicción de la que hay que tomar conciencia.

O Sensei dice "No tengo enemigos. Hago mi respiración de la respiración del Cielo y de la Tierra. La estructura del Universo esté en el interior de mi cuerpo. Cuando tomo un sable, el sable y yo no hacemos más que uno". O Sensei habla así a menudo, empleando fórmulas parecidas para explicar su sentimiento de unidad con el Universo, la conciencia de la existencia de las estructuras del Universo presentes en el. Se notaba que vivía este estado.

Ahora que tenemos una idea de lo que es "Bu", es preciso saber cual es su finalidad. El sentido general de Bu, es el de desarrollar su propia potencia de proteger el cuerpo, de abatir al adversario, etc.,
O Sensei dice:

 "Construir y formar hombres verdaderos, auténticos, sinceros son los fines de Bu".

¿Pero que es un hombre verdadero, auténtico, sincero? Es un hombre que trabaja con sinceridad, que modela su cuerpo y su espíritu para desarrollarlos, reforzarlos, realizar su unión para alcanzar la unificación total, volverse sin fallos, vigilante y despierto. ¿Como obtener este resultado? Guardando conciencia de que la vida es un momento de excepción, abordando el entrenamiento bajo la forma de grandes pruebas, momentos excepcionales, de una ruda ascesis: errando por la frontera de la vida y la muerte para finalmente situarse más allá de la vida y de la muerte.

Cara a la muerte, cualquiera que sean las dificultades, es preciso, cotidianamente, permanecer tranquilo, impávido, sonriente. Alcanzado este estado, aparece el hombre verdadero que ha practicado Bu. Habiéndose vuelto un hombre verdadero, si creemos haber alcanzado Bu, nos equivocamos, porque siempre hay un más allá. Sin embargo, hace falta primero llegar al estado de hombre verdadero, tomar conciencia de la verdad del Universo, poder hacerla aparecer y experimentarla. Dicho de otra manera, para regir el Universo; hay que concertar la respiración con el soplo del Universo, hay que tomar en uno mismo, en el mismo vientre, la sociedad.

Después, según las palabras de O Sensei: "Regir el mundo, volver a poner en la vía aquello que se aparta de la ley del Universo, propagar la vía para mostrar la verdad'. Más simplemente, por Bu, que es una práctica que está en la frontera de la vida y de la muerte, realizamos la unidad del cuerpo y del espíritu; aparece entonces el hombre verdadero, iluminado, impávido que se sitúa a partir de ahora más allá de la Vida y de la muerte, capaz del juicio justo, por lo tanto capaz de regirse como de regir el mundo.

Tal es la finalidad de Bu. Si reemplazáis Bu por Aikido, comprenderéis entonces lo que es el Aikido, y su finalidad. Es lo que hay que saber antes de comenzar el estudio del Aikido. Si lo ignoráis, os apartaréis cada vez más de la finalidad fundamental a medida que avancéis en vuestro trabajo. Es una verdad que debéis guardar constantemente en lo más profundo de vuestro corazón.

O Sensei dice que la sociedad está gobernada por los hombres; que el Universo existe porque el hombre existe; que si cerráis los ojos, todo desaparece, que si os desembarazáis de vuestro ego y de vuestros deseos, el Universo entero os pertenece. Se dice que la vía que conduce a este espíritu, confundiéndose con la vía del cuerpo, da lugar al nacimiento del Aikido. Ya que O Sensei lo dice, yo digo y pienso, que es ahí donde comienza el Aikido.

O Sensei dice incluso: "El Aikido es una manifestación de la Verdad. "El Aikido es el camino que une a los hombres, que los trae a la unión; por lo mismo, cualquiera que sea el arma que ataque, el Aikido conduce a la unión con el arma". "El Aikido apacigua la cólera por la risa", El verdadero Aikido no puede ser de otra manera. O Sensei se sirve a menudo de este poema para explicar brevemente el Aikido:

¡OH! La belleza
De las formas de este Universo
Que el Creador ha concebido como una sola casa
Si entendéis lo que acaba de ser dicho y escrito
y lo integráis en vuestra práctica del Aikido,
¿no comprenderíais mejor y más rápidamente lo que es el Aikido?